VIAJAR CON NUESTRAS MASCOTAS

  

   Cada vez somos más los campistas que viajamos con nuestras mascotas peludas, ya sea porque al salir de vacaciones o de fin de semana no tenemos o no queremos dejarlos con nadie o en ninguna residencia para animales, o simplemente porque por norma nuestros “amigos” nos siguen allá donde vayamos, ¡¡para eso son uno más!! También puede darse el caso que alguien que no ha probado nunca este tipo de turismo acceda por primera vez ante la imposibilidad de encontrar otro tipo de establecimientos donde acepten animales.

 

   En este artículo, nos centraremos en el animal de compañía más usual y el que más suele acompañarnos en las salidas: los perros.

 

   Muchas veces nos encontramos con el dilema de a qué camping acudir para poder pasar nuestras vacaciones en su compañía. Muchos son los camping que admiten animales, pero otros tantos son los que restringen su estancia en verano, nos obligan a tenerlos atados en la parcela todo el día o bien nos cobran precios abusivos a cambio de nada, o simplemente no aceptan animales (los menos).

 

   Se hace difícil encontrar un camping en el que tengan bañeras para perros, pipí-canes o zona de juegos y carreras para ellos. No hablemos ya de que puedan venir con nosotros y entrar al bar o restaurante del recinto, cosa que no debería parecernos tan extraña, pues en muchos países europeos no se hace raro ver a los perros bajo los pies de sus dueños mientras éstos comen (en algunos restaurante en Francia hemos visto a algún camarero poner un bol de agua para la mascota nada más entrar por la puerta). Si lo tenemos bien enseñado nuestro amigo podría acompañarnos a la mayoría de sitios.

 

   No es tarea fácil encontrar camping que cumplan unos requisitos mínimos para decir que son aptos para alojarnos con nuestras mascotas.

 

   Básicamente tendrían que cumplir las siguientes premisas:

 

- Por supuesto, aunque parezca obvio, que admitan animales.
- Que no cobren por ello y, si lo hacen, que ofrezcan unos mínimos servicios para nuestro amigos: pipí-can; zona para que puedan correr libremente sin molestar a los demás campistas; poder entrar al bar-restaurante del establecimiento (debidamente atados con la correa) o habilitar, al menos, una zona para ello; disponer de zonas acondicionadas para poder darles un baño si fuera necesario...

 

   De la misma forma que nos preocupamos por el bienestar de nuestros amigos peludos cuando estamos alojados en un camping, debemos preocuparnos también de la seguridad para ellos y para nosotros mismos cuando lo montamos al coche para hacer una escapada o un viaje.

 

   

  De la misma forma que nos preocupamos por el bienestar de nuestros amigos peludos cuando estamos alojados en un camping, debemos preocuparnos también de la seguridad para ellos y para nosotros mismos cuando lo montamos al coche para hacer una escapada o un viaje.

 

   Aunque las mascotas que viajan con nosotros más habitualmente (perros, gatos...) sean animales dóciles, no están preparados para viajar en coche. Por ello, es necesario tomar una serie de medidas que hagan el viaje un poco más agradable tanto para el animal como para el resto de los ocupantes.

 

   Hay que saber que, según la normativa vigente, el perro debe ir en un espacio separado del conductor. La Dirección General de Tráfico prohíbe que los animales estén sueltos en el coche o que vayan en el asiento delantero porque pueden representar un peligro para la conducción.

 

   Si es la primera vez que el animal realiza un viaje con nosotros, lo que se puede hacer es acostumbrarlo al coche en parado, entrar en el vehículo y permanecer un rato dentro para luego ponerlo en marcha y realizar recorridos muy cortos. Puede ser que el perro ladre sin motivo aparente. Lo que ocurre es que para él el coche no es el que se desplaza: cree que son las cosas las que se mueven y trata de perseguirlas inútilmente.

 

   También hay que tener en cuenta la posibilidad de que nuestra mascota se maree. Si es propensa a ello es una buena solución darle una pastilla anti mareo una hora antes de salir de viaje, aunque la mejor medida que se puede llevar a cabo es evitar que coma antes del desplazamiento. Pero, ante cualquier eventualidad, lo más conveniente es colocar una toalla o cualquier trozo de tela en la parte posterior del vehículo con tal de que no se manche la tapicería, si no lo hacemos, no vale enfadarse por tener un “regalito inesperado en nuestros asientos”, el no se marea porque quiere.

 

   Si se trata de un animal grande, deberíamos llevarlo atado, situarlo en el lado opuesto al del conductor y separarlo de los ocupantes por medio de una rejilla o armazón extensible que se puede adquirir en cualquier tienda especializada.

  En caso de que la mascota sea un perro de pequeño tamaño, se debe poner en el asiento trasero del coche, dentro de una caja, cesta o bolsa especial para animales, que puede adquirirse en cualquier tienda de animales. Es una buena forma de mantenerlo quieto y evitar que se maree.

 

   También podemos encontrar en tiendas especializadas unos adaptadores de cinturones para arneses. Son unas cintas muy resistentes que por un extremo llevan el enganche para el cinturón, y por el otro extremo un enganche para sujetarlo al arnés del animal. Lo bueno que tiene este sistema, y lo digo por propia experiencia, es que el perro se mantiene más tranquilo recostado en el asiento y no aprecia tanto el movimiento visual del vehículo lo cual lleva a que se maree menos. Lo malo es que ocupan una plaza completa del automóvil (por espacio y por cinturón)

 

   En ningún caso  deben viajar en el maletero del coche o autocaravana. Si hay una mala combustión, los gases desprendidos por el motor podrían llegar a ser muy perjudiciales para nuestra mascota. Tampoco es buena idea abrirle un poco la puerta del portaequipajes, porque la gran mayoría padecen claustrofóbia y lo pasan muy mal. Otra razón para no dejarlo en el maletero es porque los perros no transpiran por la piel, como los humanos, por lo que la regulación térmica debe hacerse por los pulmones y el ritmo respiratorio puede pasar de 30 a más de 200 movimientos por minuto, lo que puede ser extremadamente peligroso para su integridad física.

 

   Hay que evitar que saque la cabeza por la ventanilla, ya que puede contraer enfermedades como otitis o conjuntivitis.

 

   Si el camping a donde nos dirigimos está lejos de nuestro domicilio podemos parar en un área de servicio para que el perro estire un poco las patas y beba algo de agua. Además, cuando haya retenciones, es mejor que la persona encargada del perro se baje del coche y lo lleve a dar un pequeño paseo para que le dé el aire, ya que las altas temperaturas y la inmovilidad pueden provocarle una insolación.

 

   Si tenemos que parar a comer antes de llegar a nuestro destino, lo ideal sería que nos acompañara, pero como la mayoría de veces aquí en España eso no es posible, podemos dejarlo dentro del vehículo, pero siempre a la sombra y con las ventanillas parcialmente bajadas para ventilar el habitáculo y que pueda respirar, y echándole un vistazo cada poco tiempo para asegurarnos de que todo marcha bien. En este sentido, cabe decir que no se debe dejar a nuestra mascota en el coche durante los meses de verano, ni tan siquiera a la sombra, pues las temperaturas pueden llegar a ser realmente muy altas.

 

   ¿Sabéis que incluso existen chalecos reflectantes para nuestras mascotas? No es tan descabellado. Imaginaos que os quedáis tirados de noche y debéis recorrer un pequeño trayecto a pie ¿no os parece que es recomendable que los dos llevéis chaleco?

 

 

  También es muy importante, antes de emprender en viaje, hacer una visita al veterinario, para que le haga una inspección general.

    El programa de vacunación es fundamental. En España existe únicamente la obligación de vacunar a nuestra mascota contra la rabia, el resto de vacunas sólo son aconsejables.

Es muy importante que nuestro compañero tenga instalado algún dispositivo de identificación, ya sea el chip o un tatuaje.

   

   Deberemos llevar en nuestros desplazamientos su pasaporte Europeo (nos lo expedirá el veterinario), y en los camping a los que acudamos deberían de pedírnoslo. Quizás parezca un trámite prescindible, pero tenemos que pensar que si lo hiciesen en todos los campings, nos evitaríamos desagradables sorpresas, como perros sin vacunar, animales de los que el camping no tiene constancia de que estén alojados... El que tengamos que mostrar el Pasaporte Europeo en recepción es una garantía de protección hacia nosotros mismos y nuestras mascotas.

 

   Una vez instalados en el camping, deberemos cumplir estrictamente las normas que establezca sobre tenencia de animales. La mayoría de ellos os pedirán que los perros no estén sueltos por la parcela, y evitar que accedan a las parcelas vecinas, (recordad que si bien para muchos de nosotros es un miembro más de la familia, para otros puede que sea simplemente eso, un animal). Hay gente que les tiene miedo, fobia, alergia, o que simplemente no les gustan. Debemos respetarlo, al igual que nosotros pedimos respeto para ellos.

   De todas formas no debemos dejar a nuestro perro atado en la parcela solo, pues puede ponerse a ladrar y ser molesto para los demás. Cuando decidamos dar un paseo, lo más recomendable es llevarlo con una correa corta, para poder controlarlo en todo momento, llevar especial cuidado cuando nos crucemos con niños o personas en bicicletas, algunos perros suelen ponerse muy nerviosos o querer jugar con ellos, y así evitaremos algún susto o accidente.

   

   Si consideramos que es un animal que se altera fácilmente lo mejor seria llevarlo con bozal en los paseos. Además es muy importante recoger sus excrementos (esto no habría ya ni que decirlo, pero aún hay mucha gente que no lo hace).

 

   En recepción deberían de informarnos de las zonas mas idóneas para poder soltarlo para poer correr y jugar un rato, así como si hay playas cercanas que sean tranquilas para que nuestra mascota pueda darse un chapuzón sin que maree o se deje marear por otros bañistas.

 

   Es muy útil llevarnos su comida, para prevenir desarreglos intestinales en plenas vacaciones y algún juguetito para que no se encuentre muy desubicado.

   

   No esta de más que una vez tengamos claro en qué camping vamos a pasar unos días, localicemos el teléfono y la dirección de algún veterinario de la zona, al que podamos acudir en caso de necesidad.

 

 

   Desde ZONAcampista os aconsejamos también llevar alguna foto de vuestra mascota (en el móvil por ejemplo), puede ser muy útil en el caso de perdida. En tiendas especializadas podemos encontrar una chapitas que se colocan en el collar, con su nombre y nuestro teléfono grabado, o unas cápsulas que también se cuelgan en el collar, en las que se puede introducir una nota con nuestro nombre y teléfono.

 

   En ZONAcampista estamos confeccionando un listado de camping “amigos” de nuestras mascotas y que ofrecen condiciones idóneas para ser visitados con ellas. Quizás no estarán todos los que son, pero vamos a intentar asegurarnos que sí lo son todos los que están. Puedes participar ampliando ese listado desde nuestro foro, en el que tenemos una sección específica para nuestros amigos peludos.

 

Pincha aquí si quieres acceder al apartado Viajar con mascotas del foro ZONAcampista.